23 DE SEPTIEMBRE DE 2026
DIRIGIDO A FUNCIONARIOS DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE CAPITAL HUMANO
Cierre del taller “Ética, conciencia y disciplina: el rostro humano de la justicia”
Funcionarios de la Dirección General de Capital Humano participaron este martes del cierre del Taller sobre Acuerdos y Compromisos Éticos “Ética, conciencia y disciplina: el rostro humano de la justicia”, desarrollado en el marco del Modelo Estándar de Control Interno para las Entidades Públicas del Paraguay (MECIP), con el acompañamiento de la Oficina de Ética Judicial y el Centro Internacional de Estudios Judiciales (CIEJ). La jornada tuvo como eje la reflexión sobre la ética, la conciencia, la prudencia y la responsabilidad en el desempeño de la función pública.
La actividad se llevó a cabo en el Salón Auditorio “Dra. Serafina Dávalos” del Palacio de Justicia de Asunción y tuvo como propósito fortalecer los valores y principios que orientan el servicio dentro de la institución judicial.
Durante la apertura, la directora de la Oficina de Ética Judicial, abogada Gabriela Gill, destacó la importancia de generar espacios de análisis sobre la realidad cotidiana de quienes cumplen funciones en el ámbito judicial. En ese sentido, señaló que el taller busca abordar situaciones vinculadas al trabajo diario y promover la práctica de valores como la prudencia y la responsabilidad.
Por su parte, la directora general de Capital Humano, licenciada Rosa Szarán, agradeció la participación de los presentes y puso énfasis en la responsabilidad que implica el manejo de información institucional.
La vicepresidenta del Tribunal de Ética para Funcionarios, doctora María Lilian Pusineri, estuvo a cargo del espacio denominado “Ética, Conciencia y Disciplina: el rostro humano de la justicia”. Durante su intervención, abordó la relación entre estos tres conceptos y se refirió a estudios sobre los efectos que puede producir en el organismo la exposición constante a situaciones de estrés vinculadas al conflicto con los principios personales y éticos.
Asimismo, explicó que la propuesta no se plantea como una clase magistral ni como un espacio destinado exclusivamente al análisis de normas, códigos o reglamentos, sino como una instancia para abordar la dimensión humana de la ética. “Este es un espacio de reflexión sobre la ética”, sostuvo, al señalar que la justicia no se limita a los tribunales, códigos o artículos, sino que también se relaciona con los valores y principios de cada persona.
Durante el encuentro también se entregaron compendios de ética que incluyen el formulario denominado “Acuerdos y Compromisos Éticos”, instrumento de carácter personal mediante el cual cada funcionario establece los compromisos que considera pertinentes en relación con su actuación ética dentro de la institución.
El taller permitió generar un espacio de diálogo y análisis orientado a fortalecer la conciencia sobre la responsabilidad individual y colectiva en el ejercicio de la función pública, promoviendo conductas basadas en la prudencia, la disciplina, la integridad y el compromiso con una administración de justicia al servicio de la ciudadanía.








