12 DE AGOSTO DE 2026
ABORDARON RESPONSABILIDAD PENAL, BULLYING Y ACOSO ESCOLAR
Prosiguen las charlas educativas en Caaguazú
En el marco del programa “El Juez que yo quiero y necesitamos”, este miércoles 12 de agosto se desarrollaron jornadas instructivas dirigidas a estudiantes de la Escuela Básica Nº 3162 Cristo Rey y del Colegio Nacional Cnel. Toledo, de la ciudad de Nueva Toledo. Las actividades reunieron a unos 205 alumnos, desde el Jardín de Infantes hasta el 3er año de la Educación Media. Las jornadas tuvieron como disertante al juez de Paz de la ciudad, abogado Wilson Rojas, además de contar con la participación de docentes, padres y autoridades locales.
La primera jornada tuvo lugar en la Escuela Básica Nº 3162 Cristo Rey, donde fueron instruidos 100 alumnos, desde el Jardín de Infantes hasta el 6º grado. Las palabras de apertura estuvieron a cargo del magíster Aldo Ávalos, encargado del Departamento de Educación en Justicia de la CSJ, quien explicó los alcances del programa y destacó el compromiso institucional con la formación ciudadana desde edades tempranas.
Asimismo, los estudiantes participaron de la representación del cuento “El sol y la luna”, a cargo de sus propios compañeros, como apoyo didáctico para una mejor comprensión de los temas.
En ese sentido, el juez de Paz, abogado Wilson Rojas, desarrolló temas relacionados con los derechos y obligaciones de niños y niñas, bullying y ciberbullying, responsabilidad penal, funciones del Juzgado de Paz y funciones de la Policía Nacional, con la colaboración del subcomisario Óscar San Nicolás.
La siguiente jornada tuvo lugar en el Colegio Nacional Cnel. Toledo, donde participaron 105 alumnos, desde el 7º grado hasta el 3er año de la Educación Media.
En esta ocasión, el juez de Paz instó a los jóvenes a acercarse a las autoridades en caso de afrontar problemas, ya sean dentro o fuera de la institución educativa. Por otro lado, disertó sobre temas relacionados con la responsabilidad penal y las consecuencias de los actos infractores según el Código Penal, violencia doméstica, repercusión del uso de sustancias prohibidas, bullying y ciberbullying.
Estas actividades refuerzan el compromiso institucional con la educación, asegurando que las nuevas generaciones estén informadas y preparadas para defender sus derechos y cumplir con sus deberes.








